Glaucoma congénito

El glaucoma congénito es un tipo raro de glaucoma que se desarrolla en recien nacidos o niños pequeños y puede ser hereditario, se da por anomalías en el desarrollo del ángulo camerular y la afectación generalmente es bilateral (ambos ojos).

El glaucoma congénito presenta tres síntomas clásicos: epífora (lagrimeo), fotofobia (sensibilidad a la luz),  blefaroespasmo (cierre involuntario de los párpados). Además se puede encontrar buftalmos (ojos saltones o grandes).

Examen oftalmológico en el que se incluye esquiascopia (medidas de lentes), toma de presión intraocular, gonioscopia (verificación del ángulo camerular), fondo de ojo (valoración detallada del nervio óptico, retina). Se incluye medición del diámetro corneal, longitud axial (mediante ecografía), se observa en el examen externo buftalmos (ojos de mayor tamaño), edema corneal, incremento de la presión intraocular.

En el glaucoma congénito el tratamiento quirúrgico de inicio suele ser el más eficaz, la goniotomía (solo en pacientes con córnea transparente) y la trabeculotomía son los de elección, y esta última puede ser convertida en trabeculectomía, cuando son glaucomas con anomalías oculares o sistémicas asociadas se prefiere implante de dispositivos de drenaje.  

 

Si su hijo es sometido a una cirugía de glaucoma procure:

  • Dar la medicación prescrita 
  • Acudir a los controles correspondientes
  • No lavar ni mojar la cara del niño durante la recuperación